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Guerra de los mundos - y las palabras PDF Print E-mail
Heidi Bachram para la Revista Pimienta Roja | Sunday, 13 March 2005
Usted podría ser perdonado si pensó que era una transmisión de radio al estilo de Orson Welles- al escuchar al presidente Bush dando su discurso del Estado de la Unión. Parecía que los extraterrestres habían aterrizado, secuestrado al Presidente y lo habían sustituido por Julia Butterfly (activista ecologista) , cuando él pronunció frases como "América es adicta al petróleo" con la intención de "mejorar dramáticamente nuestro ambiente" y de "ir más allá de una economía basada en petróleo”. Los conductores de carros lujosos se encontraron temblando de miedo en sus asientos a través de todo el país.

No entre en pánico, Georgie no se ha vuelto verde. La política norteamericana todavía tiene sus raíces firmes en la tradicional insustentabilidad que no pasa de moda. Tomemos como ejemplo un acuerdo poco conocido llamado TLC. El TLC- Centroamérica- EEUU, perseguido agresivamente por Bush y sus amigos, el mismo que dice “dejemos la adicción al petróleo”, está amenazando los esfuerzos de un país cercano por ser genuinamente libre de petróleo.

Costa Rica ha logrado instituir una Moratoria pionera en petróleo y minería, lograda a través del poder de la gente en el 2003.
Los resultados de las elecciones en febrero - aunque la oposición alega irregularidades - parecen favorecer al ex-Presidente Oscar Arias como el ganador. El tema central en esta elección fue la participación de Costa Rica en el TLC, con Oscar Arias apoyando la plena ratificación. El acuerdo comercial significaría cierta muerte para la Moratoria Petrolera, ya que el decreto sería eventualmente una 'barrera comercial'.

Oilwatch es uno de los que hicieron la Campaña para la Moratoria Petrolera, y ahora están luchando contra el TLC. Alicia Casas de Oilwatch explica, "la Moratoria no tiene la misma importancia legal que el TLC y será difícil de defender. Incluso si salvamos la Moratoria, el TLC amenaza otros recursos, como el agua, la energía y los servicios públicos. Hace que sea más fácil explotar los recursos más rápido, para el crecimiento a corto plazo pero esto no tiene nada que ver con calidad de vida o la distribución de la riqueza. Todo el mundo sabe que el Acuerdo hará a los ricos más ricos y a los pobres más pobres."

Para completar la contradicción entre los compromisos de Bush frente al Estado de la Unión de romper la adicción al petróleo, y las políticas de su administración, su vieja compañía, Harken Energy, está en el centro del relato Costarricense. Harken obtuvo concesiones de petróleo antes de que la Moratoria se hubiera declarado. Una vez que la misma tomó efecto, la compañía procuró llevar el gobierno costarricense a un tribunal del Banco Mundial por $57 mil millones de dólares en daños – más de tres veces el PIB anual de Costa Rica. El gobierno de Costa Rica logró mantener el caso en los tribunales locales, porque no habían ratificado el TLC, que habría permitido que Harken trajera el caso al Banco Mundial para arreglar la disputa.

Pero si Costa Rica ratifica el TLC y la Moratoria se rechaza, Harken tiene una nueva puerta abierta para explotar las riquezas petroleras del país.

Alicia Casas, sin embargo ve una oportunidad en el discurso de Bush, "ahora hay más espacio para la crítica a la expansión petrolera y la gente está hablando más sobre la dependencia petrolera." Pero advierte, "No se trata solamente de librarse del petróleo – esto es un asunto de consumo de energía. Hablamos de promover el acceso ilimitado a la energía para el desarrollo económico o el tema es cuestionar la cantidad de consumo y el modelo económico detrás de acuerdos como el TLC?"

Tales presiones para abrir más el comercio amenazan los acuerdos ambientales ya de por sí débiles, tales como el Protocolo de Kyoto. Charly Poppe de Amigos de la Tierra Europa, coincide: "hay presiones muy concretas detrás de los gobiernos y todo esto se presenta como regulación al mercado internacional, pero en realidad es desregulación. Es una tendencia más amplia promovida por actores y compañías fuertes que tienen un interés en la desregulación, y que tienen el poder para cabildear con los gobiernos para lograrlo."

Así que no teman, gigantes petroleras estadounidenses, Bush todavía está firmemente en la tierra del gas y el petróleo. El Estado de la Unión sigue siendo el status quo para Norte América como dijo el Presidente en otras partes de su discurso: "para mantener a América competitiva requerimos abrir más mercados para todo lo que los Americanos fabrican y siembran. Queremos que la gente de todas partes compre Americano."

Alicia Casas no podría estar menos de acuerdo, "todavía hay consenso amplio en Costa Rica de que la Moratoria Petrolera debe permanecer en su lugar y lucharemos para que se mantenga. Los recursos naturales son sobre sostener la vida. No dejaremos que las corporaciones amenacen nuestra soberanía."

Pero como las masas aterrorizadas cuando Orson Welles hizo su difusión radial de la Guerra de los Mundos, usted puede sacarse la toalla mojada de su cabeza, descargar esa arma y salir del sótano porque la emergencia ya pasó.

El mundo es como lo conocemos, Bush no es amigo del ambiente, el neoliberalismo va rápido en la pista, y los pueblos alrededor del mundo están dando la pelea. Bueno- al menos hasta que aterricen los extraterrestres...

www.oilwatch.org
www.stopcafta.org
 
 
 
 
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